Rutas
La Torre del Reloj de Baiona y su campana: un tesoro de 1551 en pleno casco histórico
La Torre del Reloj guarda una de las piezas más singulares del patrimonio baionés: una campana renacentista datada en 1551 que pudo sonar antes en la…
En pleno casco histórico de Baiona, la Torre del Reloj guarda uno de esos detalles que pasan desapercibidos a simple vista, pero que resumen siglos de historia local. En lo alto de la torre se conserva una campana fechada en 1551, considerada una pieza excepcional dentro del patrimonio gallego.
Su valor no está solo en la antigüedad. La campana conecta la vida cotidiana de la villa, el antiguo Concello, la defensa de Monterreal y los avisos que durante siglos marcaron el ritmo de Baiona.
Dato clave: la campana de la Torre del Reloj está datada en el siglo XVI y sus inscripciones góticas permiten situarla en el año 1551. Es una de las grandes curiosidades patrimoniales del casco histórico de Baiona.
Dónde está la Torre del Reloj
La actual Torre del Reloj se encuentra junto al antiguo ayuntamiento, en la céntrica Rúa do Reloxo, dentro del casco histórico de Baiona. Es una construcción sobria, de planta cuadrada y tres alturas, rematada por una falsa cúpula sobre la que se sitúa la campana.
El edificio está ligado a la antigua casa consistorial de la villa, levantada en el siglo XIX. Su presencia en el callejero recuerda una época en la que el reloj público era mucho más que un adorno: era una referencia diaria para vecinos, comerciantes, marineros y visitantes.
Una campana mucho más antigua que la torre actual
Uno de los aspectos más curiosos de esta historia es que la campana es anterior a la torre civil donde se conserva hoy. Mientras la Torre del Reloj del casco histórico se vincula al siglo XIX, la campana conserva una inscripción que la sitúa en 1551.
Durante mucho tiempo se creyó que la pieza era más reciente, pero la revisión del mecanismo del reloj y el estudio de sus inscripciones permitieron confirmar su antigüedad. La frase grabada en la campana, con letra gótica, recoge la fecha de fabricación o restauración de la pieza en el siglo XVI.
Una superviviente de cinco siglos
Que una campana de esa época haya llegado hasta hoy es algo poco habitual. Las campanas se usaban de forma constante y, cuando se rajaban o perdían sonido, lo normal era refundirlas para fabricar una nueva.
Por eso la de Baiona tiene un valor especial: no solo conserva su presencia física, sino también una inscripción histórica que permite leer parte de su propia biografía.
Su posible origen: la fortaleza de Monterreal
La hipótesis más interesante sitúa el origen de la campana en la Torre del Reloj primigenia de la fortaleza de Monterreal. Allí, en el recinto amurallado de Monte Boi, habría cumplido una función defensiva: avisar en caso de ataque enemigo.
La fortaleza de Monterreal fue durante siglos uno de los puntos estratégicos de la costa gallega. Sus torres, puertas y murallas protegían la villa y la entrada de la ría. En ese contexto, una campana no era solo un instrumento religioso o horario: era un sistema de alerta.
De Monterreal al antiguo Concello
La tradición histórica recogida sobre la pieza señala que la campana habría sido trasladada en torno a 1860 desde la fortaleza hasta la torre del antiguo Concello. Allí pasó a integrarse en el reloj público de la villa, cambiando su papel defensivo por una función más urbana: marcar las horas.
Ese cambio resume muy bien la evolución de Baiona. La campana que pudo sonar para avisar de peligros desde Monterreal terminó acompañando la vida cotidiana del casco histórico.
El reloj de 1861
La maquinaria del reloj que dio nombre a la torre está datada en 1861. Su autoría se atribuye al relojero bilbaíno Cándido de Isasmendi, y su instalación fue sufragada por baioneses residentes en ultramar, un detalle que conecta la historia local con la emigración y con los vínculos que muchos vecinos mantuvieron con la villa desde lejos.
Durante décadas, el reloj marcó el tiempo de Baiona. Su sonido formaba parte del paisaje diario del casco histórico, hasta que distintas paradas y restauraciones fueron cambiando su relación con la vida urbana.
La restauración reciente
En 2016 se impulsó la rehabilitación de la Torre del Reloj y la puesta a punto de la maquinaria. Aquellos trabajos devolvieron atención a un edificio que, pese a su discreción, conserva una de las piezas patrimoniales más singulares de la villa.
La revisión del conjunto ayudó también a redescubrir la importancia de la campana. A veces, el patrimonio no aparece porque estuviese oculto, sino porque hacía falta volver a mirarlo con calma.
Por qué merece una parada
La Torre del Reloj no tiene la monumentalidad de Monterreal ni la visibilidad de otros símbolos de Baiona, pero guarda una historia muy poderosa. En pocos metros concentra defensa medieval, vida municipal, emigración, relojería histórica y una campana renacentista que ha sobrevivido más de cinco siglos.
Quien pasee por la Rúa do Reloxo puede levantar la vista y pensar que esa campana no solo marcó horas. También pudo alertar de ataques, acompañar cambios de época y recordar que Baiona está llena de pequeñas historias esperando a ser leídas en piedra, metal y memoria.
La Torre del Reloj es, en realidad, una pequeña cápsula del tiempo en el corazón de Baiona.